INICIATIVAS SOLIDARIAS.
Cede su casa a una familia desahuciada
Eulogio Carmona: es un jubilado de 64 que
tiene dos viviendas en propiedad, una en Mataró (Barcelona) donde reside y una
segunda vivienda en Vera (Almería) que utilizan en los meses de verano.
Tras haber visto varias noticias de desahucios, entre ellas la de la muerte de Amaia Egaña, la mujer que se arrojó desde un cuarto piso en Vizcaya cuando iba a ser desahuciada, planteó a su mujer y sus hijos dejar temporalmente la casa de Vera a una familia desahuciada a la que seguramente le haga más falta. De momento han cedido su casa durante un año.
Un promotor
inmobiliario alquila sus casas no vendidas a familias desahuciadas por 50 euros
Un promotor inmobiliario alquila por 50 euros las 25 viviendas de un edificio que su constructora Bigeco posee en la localidad valenciana de L'Alcudia.
"Está vacío desde hace dos años. No se ha podido colocar ninguna vivienda porque la situación del pueblo es bastante complicada, no existe demanda para poder venderlos", comenta el productor. "Siendo humildes, no nos podíamos quedar quietos viendo lo que está ocurriendo. Es un contrasentido que existan viviendas vacías y que la vez se produzcan desahucios de familias españolas".
La decisión sobre qué familias podrán acceder a estas casas la tomará el Ayuntamiento de la localidad. "El único criterio que pactamos con el consistorio fue que hubieran sufrido recientemente un desahucio. En el pueblo ha habido diez ejecuciones hipotecarias y son los primeros que se atenderán", afirma el productor.
Bidego ha cedido el uso del edificio durante diez años a la Fundación Todo Ayuda (de ayuda solidaria que ha sido creada expresamente por Gimeno y otros socios amigos para lanzar este proyecto en L'Alcudia) Han puesto un límite de diez años, en dos renovaciones de alquiler de cinco años ya que dice que les parece un plazo razonable para haber podido salir de la crisis. La mitad de los 50€ que costará el alquiler irá destinado a los gastos de mantenimiento del edificio y el otro 50% se dedicará a la obra social que lleva a cabo el Patronato de la fundación.
Voluntarios que preparan “tuppers” caseros para paliar el hambre.
Que los cinco años de crisis española están pasando factura a los sectores más vulnerables de la sociedad, que son los grandes olvidados, es un secreto a voces. Cada vez son más lo que pierden su techo, agotan las prestaciones de desempleo o desesperan en la tortuosa labor de encontrar un empleo. Para tratar de paliar los efectos del hambre, el frío y la soledad, están surgiendo en España diversas iniciativas ciudadanas basadas en la solidaridad y la cooperación. Es el caso de la asociación Casa Solidaria, que, inspirada en un proyecto similar en Portugal, hace poco ha cumplido un año repartiendo comida de forma altruista en Barcelona y Lleida. Y en octubre llegó a Madrid de la mano de una pareja de amigos: Jaime y Ángeles.
Este proyecto comenzó en Madrid en octubre 2012, se localiza en la plaza de Tirso de molina los martes y los miércoles a las 20.30 donde un grupo de voluntarios reparten packs de comida. Estos incluyen un plato de pasta o de arroz con legumbres, un vaso de caldo caliente y un bocadillo vegetal con una pieza de fruta. Actualmente se reparten 125 packs completos de comida los Martes y los Miércoles y Jaime Alekos uno de los que inició el proyecto en Madrid ha ampliado el horario inaugurando un nuevo día de reparto, los Jueves en el que se reparten 50 comidas, calientes y frías, se necesitan voluntarios ese día para alcanzar un mayor número de packs de comida.
En Barcelona (la ciudad en la que Casa Solidaria está más consolidada) cuentan con el apoyo de restaurantes, panaderías y bares que donan la comida que les ha sobrado ese día. De esta forma, la red de solidaria se ha expandido a gran velocidad, llegando a repartir casi 300 cenas a la semana en Plaza Catalunya y Estació del Nord.
En Madrid aun no cuentan con ningún apoyo de restaurantes, bares… el proyecto sale adelante con el trabajo de los voluntarios y con donaciones particulares.
*Propongo que podíamos hacer una recogida de alimentos no perecederos para donarlos a esta asociación.
Hay que recordar que para llegar a sentarse a cenar, la persona en cuestión debe cursar una solicitud acompañada de numerosa documentación, como el DNI o NIE, el certificado de empadronamiento legal, un informe social realizado por el centro municipal de servicios sociales, un justificante de ingresos y otro informe sanitario. Papeles inexistentes o muy difíciles de conseguir para una persona en situación irregular o que vive en la calle.
http://www.youtube.com/watch?v=cWLEPGLKRrg
Filosofía social y de la cultura
Adriana de Vicente Johnson
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