lunes, 27 de mayo de 2013

¿Qué te viene a la cabeza cuando escuchas la palabra SIDA?


Nada hay más punitivo que darle un significado a una enfermedad –significado que resulta invariablemente moralista. Cualquier enfermedad importante cuyos orígenes sean oscuros y su tratamiento ineficaz tiende a hundirse en significados. En un principio se le asignan los horrores más hondos (la corrupción, la putrefacción, la polución, la anatomía, la debilidad). La enfermedad misma se vuelve metáfora. Luego, en nombre de ella (es decir, usándola como metáfora) se atribuye ese horror a otras cosas, la enfermedad se adjetiva”
Susan Sontang: La enfermedad y sus metáforas.

Es posible que se te pasen las mismas cosas que se me pasaban a mí.
Cuando eres pequeño estás constantemente recibiendo estímulos de tu entorno, a los que no prestas atención, pero que sin darte cuenta se van quedando grabados en tu memoria o simplemente los vas aceptando como algo cotidiano. Aquí también entra lo que vas escuchando a tu alrededor.
Yo no recuerdo haber escuchado mucho acerca del VIH o SIDA cuando era pequeña, pero a pesar de esto, si recuerdo los comentarios que se hacían sobre él. La mayoría de éstos eran despectivos e iban dirigidos a la homosexualidad, drogadicción o prostitución. Además se decía que simplemente por estar en el mismo lugar que una persona infectada por VIH podías contagiarte. Quizá por ignorancia o indiferencia la gente pudiese pensar así en aquella época, ya que era un tema bastante nuevo del que no se tenía demasiado conocimiento.
Por eso, cuando oías hablar sobre este tema rápidamente sabias, por lo que habías escuchado, que eso no era bueno, no había que acercarse a las personas infectadas porque era peligroso.
Con los años, preguntas, en casa te explican qué es, cómo se puede contagiar y entiendes que lo que habías escuchado no se corresponde con lo que realmente es.
Hoy en día, a pesar de todas las campañas y la información que hay, muchísimas personas siguen opinando lo mismo que hace unas décadas.
Las personas infectadas siguen viéndose obligadas a ocultar su enfermedad en el colegio, en el trabajo, pero incluso a la propia familia.
Creo que todo este tema se ha dejado un poco apartado los últimos años y que la gente sigue sin estar bien informada sobre él, ya que incluso la gente joven sigue pensando como antes.
Aunque cada vez son menos las personas infectadas, se calcula que en España más de 120.000 tienen el VIH y que alrededor de un 30%, es decir, casi unos 40.000 infectados no lo sabe.
Por eso creo que toda información es poca y que se debería concienciar mas a la población sobre este tema.
Saioa Vicente Castaño 2ºA2
 

 

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